Algunas tendencias en diseño de interiores que tuvieron mucho éxito en las décadas de 1970 y 1980 están volviendo. Y esta vez, con un toque moderno que aporta estilo y sofisticación a los detalles.
La primera de ellas, ya indicada en otros años, es la elección de tonos terrosos para componer el ambiente. Especialmente si hay un equilibrio entre diferentes tipos de madera para armonizar el espacio. Debido a sus efectos calmantes y su rápida asociación con la naturaleza, crea una atmósfera de calidez inmediata. Vale la pena echar un vistazo a nuestra suite LK, que combina los tonos ámbar de la madera con las espectaculares vistas de la costa.
Entre los colores cálidos, destacan los detalles en plata, dorado y acero, que pueden utilizarse en lámparas, mesas y esculturas que componen la decoración. En nuestros espacios, se puede apreciar la mezcla entre objetos en estos tonos y esculturas y cuadros de artistas locales, que celebran la cultura de Santa Catarina. Al fin y al cabo, ¡la cultura regional nunca queda fuera de las tendencias!